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Prehistoria para niños

Prehistoria para niños

La prehistoria es una época emocionante y muy entretenida que apasiona tanto a grandes como a pequeños. En esta ocasión vamos a narrar los puntos más importantes de esta etapa de la humanidad contada para niños, para que, de manera fácil y divertida, puedan entender de donde venimos y lo que hemos avanzado con el paso de los siglos.

Qué es la prehistoria

Cuando hablamos de la prehistoria nos referimos al propio origen del ser humano tal y como lo conocemos, hasta la época en la que inventa la escritura, algo que ocurrió hace al menos unos 5 millones de años. Como verás más adelante, la prehistoria cuenta con varias características que la hacen especialmente interesante, como también, dado que abarca un periodo muy largo, tendrás la posibilidad de descubrir varias etapas por las que el hombre ha pasado, evolucionando su manera de trabajar, de alimentarse y de vivir en sociedad.

Características de la prehistoria

Son muchas las características que podrían destacarse de la prehistoria, pero las que más la definen y hacen que sea una época única en nuestra existencia son pocas. Entre ellas nos encontramos la organización en pequeñas tribus o clanes, en las que el hombre más fuerte o el más anciano pasaba a ser la persona que lideraba, tanto por su fortaleza como por su inteligencia para llevar a su grupo a un lado u otro para conseguir el alimento o encontrar cobijo. Los clanes no eran muy numerosos, pudiendo llegar a unas 20 personas como máximo.

Por otro lado, los hombres y mujeres de la prehistoria eran nómadas, esto quiere decir que no se instalaban en un mismo sitio mucho tiempo, sino que cuando se alojaban en una pequeña caverna, la habitaban por unos meses, buscando y cazando lo que tenían a su alrededor y cuando veían que los alimentos escaseaban, volvían a desplazarse hasta otras regiones.

El trabajo se dividía según el sexo y la edad, mientras que los hombres iban en busca del alimento, cazando a los animales, o confeccionaban armas y otras herramientas, las mujeres o los niños más pequeños se quedaban dentro de la cueva, se dedicaban a crear ropas con las pieles, a cocinar, entre otras actividades.

Pero realmente lo que más define a la prehistoria es que no se ha conservado ningún tipo de documento escrito, a pesar de que, si se hayan encontrado muchos dibujos en cuevas, no se conserva ningún sistema de palabras o símbolos que significarán algo escrito.

Etapas de la prehistoria

Etapas de la prehistoria

Antes de hablar de las etapas en las que se divide la prehistoria, debemos saber que estas se encuentran a su vez alojadas en lo que llamamos Edades, que abarcan un periodo de tiempo más amplio. Por lo tanto, distinguiremos la Edad de piedra, en la que se encuentra el Paleolítico, el Mesolítico y el Neolítico, para luego encontrarnos con la Edad de los metales, que se divide en la Edad de cobre, de bronce y finalmente de hierro.

EDAD DE PIEDRA

Paleolítico

El Paleolítico es una etapa que abarca mucho tiempo, pero que dio paso a muchas de las costumbres que tenemos actualmente. Por ejemplo, es aquí donde se empezó a domesticar al perro, con el fin de usarlo tanto para protección de la caverna en la que se vivía, como también animal de caza, ayudando a los ataques que se hacían a otros animales. Una vez que habían comprobado que podían atraer y mantener animales a su alrededor para su uso, lo empezaron a hacer con asnos y caballos para la propia alimentación, al igual que las ovejas o cabras.

Comienza a utilizarse el arco, un invento que revolucionó la manera de cazar, aunque principalmente lo que se usaban eran lanzas u otros utensilios de piedra. Los humanos de esta época empezaron a usar el arte para expresarse, dibujando en las paredes de las cuevas representaciones de personas como también acciones de su vida cotidiana.

Llevaban una vida nómada, viajando de un lugar a otro, cazando y recolectando y cuando veían que el alimento escaseaba, volvían a poner rumbo a otra zona.

Mesolítico

Lo más representativo del Mesolítico es que se empieza a notar un nivel de sedentarismo en los humanos, encontrando la forma de aprovechar el terreno, por lo que no necesitan moverse periódicamente de una zona. Con esto se empieza a formar aldeas con pequeñas chozas que han ido elaborando con piedras, ramas y otros materiales más resistentes. También se comienza a pescar y recolectar frutos, al igual que se perfecciona la caza.

Neolítico

El Neolítico supone un gran avance para estos humanos, ya que se comienza a notar una evolución en las técnicas tanto de ganadería como de agricultura, iniciándose por otro lado los trabajos de minería, (del cual te hablaremos más adelante) y del trabajo con tejidos tanto para mejorar las chozas como para la creación de prendas de vestir. Es en esta etapa cuando los hombres empiezan a embarcarse en los mares y ríos, construyendo canoas que le permiten salir a pescar. Naciendo a finales de aquí el comercio y el uso de las vasijas.

Edad de los metales

EDAD DE LOS METALES

Edad de cobre

El gran salto evolutivo comienza con la Edad de los metales, en el que aprenden a usarlos para su propio beneficio, tanto para la fabricación de herramientas que les ayudaban en su vida diaria, como también armas que eran utilizadas para defenderse de otros clanes, pero también para cazar y pescar. En esta época se descubre que se usaban también estos metales, además del oro y la plata para decorar a los muertos cuando se les enterraba.

Edad de bronce

Es en la Edad de bronce la etapa en la que todas las tribus y clanes comienzan a asentarse, eligiendo como lugares preferidos los lagos o ríos, ya que le dan suministro de agua, alimento y también refugio. Esta etapa se conoce por este nombre porque empiezan a usar el bronce, un metal mucho más resistente y duradero. Comienza además los primeros indicios de escritura, con la numeración y ciertos símbolos que se usan para comunicarse con otros humanos, creándose, además, el vidrio.

Edad de hierro

La última etapa de la prehistoria se encuentra en la Edad de hierro, en la que se empezaba a utilizar el hierro para la creación de armas y otras herramientas. Aunque en un primer lugar ya se conocía este metal y podían utilizarlo, no era habitual pues lo veían como un material sagrado y muy importante, pero cuando descubrieron que había mucho más del que creían empezaron a elaborar de todo con él.

Hombres de la prehistoria

Uso de los minerales en la prehistoria

Desde el comienzo de la prehistoria, el ser humano ha utilizado los minerales que tenía a su disposición para construir elementos que le ayudasen a mejorar su estilo de vida. Tal y como nos comentan desde MineralesyRocas.com, los humanos aprovechaban muchas piedras para la elaboración de armas o herramientas, usando sobre todo aquellas que más resistencia le aportaban, eligiendo entre la dureza de cada material, o la propiedad de que, al partirla, pudieran salir esquirlas cortantes, útiles para clavárselas a los animales o para despellejar o cortar carne. Otras rocas y minerales que usaban les servían para crear arte gracias a su variedad de colores, por lo que tomaban las piedras, las trituraban y luego con un poco de agua, creaban pigmentos para pintar.

Hombres de la prehistoria

En la prehistoria los humanos eran más bajos y también más gruesos, ya que de esta manera concentraban mejor el calor, por lo que no solían medir más de 1,60 metros tanto en hombres como en mujeres, las cuales tenían un tamaño mucho menor. Su cráneo era muy parecido al nuestro, aunque contaba con un leve alargamiento en la cara que poco a poco fue remitiendo, herencia de los primates. Caminaban erguidos y con sus manos eran capaces de hacer todo tipo de herramientas, ya que sus dedos prensiles le facilitaban la utilización de estos objetos.

Se comunicaban con otros humanos de su mismo clan, creando en esta tribu un pequeño cogido comunicativo por gestos y gritos o gruñidos, algo que, cuando se encontraban con otro clan, no se entendían y podía dar a enfrentamientos y peleas. Cuando morían, se les enterraba, aunque no queda claro si lo hacían por simple superstición o para deshacerse de los cadáveres, evitando que pudieran enfermar.  

Animales de la prehistoria

Aunque son muchos los dibujos animados y otros medios en los que se ven a los primeros humanos conviviendo con dinosaurios, esto no llegó nunca a ocurrir, aunque si se están encontrando referencias a grandes primates que convivieron con los últimos dinosaurios que existieron, los humanos nunca llegaron a verlos. Lo que si tenían ya cerca eran a los mamuts, los cuales cazaban constantemente para poder alimentarse, aunque requería de mucho esfuerzo y gran parte podían morir debido a la agresividad de estos mamíferos, como también otras especies como ciervos, caballos, y peces de todo tipo, siendo muy parecidos a los que tenemos hoy en día.

Herramientas de la prehistoria

Herramientas de la prehistoria

Desde el Paleolítico se empezaron a utilizar herramientas de piedra, para elaborar ropas, armas entre otros utensilios. Lo más común que se encuentra son las puntas de flecha o de lanza, que unían a varas de madera junto con hilo o cuerdas y con las que daban caza a otros animales o incluso las usaban de arma de protección frente otros humanos de clanes vecinos. Una vez que mataban a los animales, tocaba el despiezarlos, algo que también hacían con piedra, con los primeros cuchillos, además de raspadores, que conseguían limpiar las pieles para usarlas más tarde como ropa o mantas.

A todo esto, hay que añadirle el uso de agujas tanto de hueso como más delante de metal para la costura de las prendas, arpones para poder pescar con mayor facilidad.

La agricultura también se benefició de las herramientas, creando con piedra y más adelante con metal azadas, hoces para cortar el grano e incluso molinos para triturar.